jueves, 4 de marzo de 2010

¡¡¡¡¡ Pink Floyd en Paraguay !!!!!


Liquid – 03 de marzo de 2.010
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Encima gratis y con puff en segunda fila. Los cerdos comenzaron a volar. Y los martillos a caminar. La lluviecita grass encendió algunos farolitos y el público de correcto porte anglosajón, aunque de tenida sport elegante, se adecuó como pudo a la meteorología de nuestra capital hasta refugiarse en el Paseo Carmelitas, para ver a la reencarnación del mal interpretando a nada más y nada menos que a los Fab Four del art rock en (otro) homenaje, esta vez titulado Oink Floyd.
Dispuestos de izquierda a derecha, Willy Chávez (de Salamandra) en guitarra, Steven Wu en ¡teclados!, Felipón Muñoz en batas, Calavera Del Puerto en bajo y Coelho Amado en voces y guitarra (todos ex Dokma), recién fugados de un manicomio no tan lejano, osaron profanar partituras magnánimas y la noche se perfilaba como un exorcismo para el ego. 


Previo al toque, un arco iris se incrustó en el medio del boliche por un microsegundo, como anticipando un Saint Patrick, pero tirando más a reflejo de un prisma plateado del que nadie se percató. Después, mientras el soundtrack aguardaba transmutarnos a todos genéticamente e interpolarnos con nuestros antepasados o algo así, en un lcd lazy gaga moría por culpa de un paparazzi en lo que se conoció como el lado más careta de la luna. Sin embargo, todo lo que pudo haber ocasionado más altibajos, como el hecho de que la brahma tuvo que ser considerada no tan mierda, ya que no había otra cosa para tomar, fue obnubilado por el uno ovarios picos de destreza, que cada músico supo congeniar hasta terminar de reconstruir la/s pieza/s.


Imperceptiblemente, entre tema y tema, sus caras se iban amasando hasta que una hora después estuvieron iguales a Benjamin Button (si éste papel hubiera sido actuado por los cráneos de The Wall). Entre ellos, Coelho, que a decir verdad no gozaba de toda mi bendición, se reivindicó como una auténtica rama genealógica de Rogelio Aguas. Y luego de hacer relucir al loco diamante, el que dudaba de esto era eunuco.


Luego de esto, el auditorio a puertas abiertas se quedó sin pelucas. Y la gente quería embolarse nomás ya. El aire era nitrógeno puro. Y las dendritas se hacían el hara-kiri. Mientras que la noción entraba en coma alcohólico. Algunos suplicaron: “Que toque Felipón! Que toque Felipón!”. Otro pidieron: “Que toque Rolaaaaandooooo”. Y ya que estaba ahí, yo quería que toque Jason =P. Pero lo más extravagante fue cuando un tipo, totalmente excitado, insistió en que todos enhebremos las venas de nuestros cuellos, levantando al unísono el inconfundible corito de barra brava del grupo, pero vaya uno a saber por qué, nadie le dio bola.


Por momentos, lo que encandilaba desde los parlantes era música para manejar ovnis. Los lamentos causaban gracia y se robaban palmadas de aliento. Al tiempo que al violinista chino devenido en hombre de teclas, le bastó anclarse en una sola para que el resto tuviera pie, para orquestar durante más de 20 minutos hablando de lo mismo.


Quizá al tracklist seleccionado, si bien afinadito, le faltó un poco de nafta. Pero Dokma (o los ex Dokma, da igual), de vuelta no tuvo perdón y se graduó con honores en la asignatura Pink Floyd, y hasta se pegó el lujo de viajar en lo que dura un tintineo al continente afroloko, tras los primeros y huraños golpes de “Tronchón”.



martes, 2 de marzo de 2010

Gen Drix: Honrando al Dios Neptuno

Básicamente, el video de esta canción de Jimi Hendrix, cuya parca se convertirá en breves meses en una señora de las cuatro décadas, parece ser un proyecto que Albert Hoffman ideó de adolescente, cuando estudiaba técnicas audiovisuales en el Ipac.

Yendo a los bifes: se trata de una sesión espiritista climatizada con abundante smoke y rayos flúor, que flanquean una mesa en la que 4 munhecos vudú intentan llegar más allá, como si buscaran una respuesta implícita a algo indescifrable.

Hendrix, se impone como un médium por el que, cual tests de roscharch, van moldeándose universos para lelos: fábricas de gelatina a la deriva, discotecas fuera de órbita y senderos en llamas, incinerando espirales de caracoles que emergen de manera surreal, confirmando dos teorías:

1- Que la fina estampa del caballero Jimi sobrevive a cualquier supernova.
2- Que el editor de este clip está de la croqueta.


domingo, 28 de febrero de 2010

Chi-chi-chi-le-le-le !!!!!

Procurando que lo único que no se derrumbe después de tanta sacudida sea la esperanza. Y lamentando las incalculables pérdidas espirituales por las que están atravesando los herman×s trasandin×s, 1ROBOTCIEGO filtra y encausa todas las mejores energías para enviárselas a todos los que hoy tienen que volver a la casilla de salida y empezar de cero. Podemos hablar de los centenares de difuntos, pero preferimos respetar su memoria. Podemos mencionar las medidas de reconstrucción, pero a falta de precisiones no haremos hincapié. O incluso de cómo podemos evitar que esto le siga ocurriendo a vuestro ecosistema. Pero a estas alturas, todos deberíamos saber que el efecto mariposa no es un cuento infantil si no, tácitamente toda la parafernalia con la que a la CNN le gusta adornar sus reportes en vivo y en directo desde el lugar de los hechos. Así que tampoco iremos por esa rama. Porque lo que importa realmente es la gente.

A ellos, hoy les rendimos un minúsculo homenaje rejuntando a sus propios artistas, que trasgredieron las fronteras y con los que nos fuimos de carretes, descubriendo en ellos la naturaleza de un aporte fundamental al rock de nuestro continente. Y les auguramos un sólido trabajo en equipo, para sortear rápidamente las dificultades. Por todo esto, hoy traemos los “5 temas para sentirse más chilen×s que nunca!”.

Aguante Chile!.

05. Nadie como ustedes, tuvo una delantera tan picha como la de Salas-Zamorano.



04. La Isla de Pascua es lo más poético que hay en Sudamérica.



03. Su lenguaje es tan agradable, que a mi perro le puse Pololo.



02. Tienen un feeling de la concha de la lora.



01. Y hasta patentaron su propia empanada. Salud pueblo amigo!

sábado, 20 de febrero de 2010

Los caballeros de la mesa cuadrada.

Nadie sabe bien lo que pasó, pero amanecí una vez más postrado en la confortabilidad de mis sábanas de tela colorinche. Fue un mediodía del infierno con la térmica dando alaridos de locura y bañando a las personas en su propia transpiración. Almorzando con los jinetes del apocalipsis, milanesas van, milanesas vienen y escucho (por enésima vez) que el fin del mundo está cerca y que habría que ir ahorrando para comprarse un transbordador que nos lleve desde esta habitación al espacio exterior. Yo, que no tenía muchas ganas de moverme que digamos, sino todo lo contrario, preferí tener el cocotero vacío de preocupaciones y actividad paranormal, porque esto me parece lo más renovador que hay para volver a capturar esos hálitos de ambición y amor a la camiseta hecha piel, que se fueron a la mierda esta semana por culpa del capitalismo foráneo. Y en lugar, de pensar qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos, me convertí en una oruga que está a punto de salir a crear disturbios en la jungla de concreto. Ya que tarde o temprano, el cassette de quienes somos, nos mostrará que no tenemos un lado C y que tantos planteamientos son al pedo. Si el acabose llega en el 2012 o en el 2010, acá te estoy esperando, cagándome de risa.







miércoles, 17 de febrero de 2010

CARNAVAL BIZARRO EN EL PROGRAMA DE VERANO DE 1ROBOTCIEGO.


Con un alegórico soneto, el Doctor Muelitas les había indicado a los infantes frente a la pantalla, que ya era la hora de hacer “chiquichiquichiquichi” y luego les recomendaba ir a colgarse. En la imagen sobreimprimió un logo hecho en paint y detrás de éste, el fondo se sobrecargó de brasileros en panhos menores, que con sus exuberantes torsos transpirados en infinitos destellos de sensaciones desbordantes, pretendían contagiar el ritmo de la temporada y festejar su carnaval carioca. Aquella noche, 1ROBOTCIEGO ni se había molestado en ir a lo que sería el cierre del ciclo. Y aprovechando la ocasión, toda clase de personajes se habían infiltrado en la transmisión. Por ocurrencia de un canillita apostado en la vereda del canal, los guionistas decidieron hacer la emisión al aire libre, y ya que no estaba el jefe, convocaron a su archienemigo Comiquito Buenasonda para que profane el nombre de Satán en vano, distorsionando la “dança da garrafa” con un ronquido perturbador a lo death metal y toda la media polenta que despedía su guitarrita pueblerina, armada con dos platos de plástico y unos filamentos de cable pelado mal atados.

El desfile había comenzado, conducido por Canino el Caniche, quien en su desesperado intento de anunciar una nota medianamente interesante, dio pie al clon de Bambi y a un doble de riesgo de la Guerra de las Galaxias, para que firmen un tratado de paz que garantizara que ninguna mulata sería maltratada en lo que durara el espectáculo. Al respecto, el ewok dijo que “ASJDFASDJADSKJASDJQWURIGFMCX MZXC”, en claro estado etílico desde las 8 de la manhana. Mientras que el venadito intentaba sacarse las moscas de la cara con una patita, por culpa del mal aliento despedido por el actor de Jorch Lukas. “Sos un hijo de puta” le habría declarado el otro en claro gesto de indiferencia, acentuado por un apretón de manos fornido y ambivalente.

Y ahí venían las chicas. Canino se puso al palo, seducido por las morochas que zarandeaban la pelvis como unas odaliscas desempleadas, que no tenían ni para caerse muertas y que en lugar de recurrir a la profesión más antigua del mundo, insinuaban algo que nadie descifró, erigiéndose o erectándose como las reinas de la comparsa de una de las favelas de Río dü Pajeiro.

Vodka, whisky, caipirinha y avena eran los ingredientes de una crápula sin precedentes. De pronto, la pista sólo conoció de una sustancia viscosa proveniente de lo alto. Segmento preciso en que el campeón de los disfraces del anho pasado, se cagaba en el esfuerzo de miles de confecciones y atuendos de purpurina, ostentando otra gran hazanha. 

Por un segundo, la electrónica lo dominó todo. Un par de boludos, lookeados como el robot ciego, ingresaron para especular a las bailarinas como ya es costumbre en este programa. Se embadurnaban en sus pasitos de aquí para allá, de allá para acá y de acá para allá, sin ninguna dirección ni sentido aparentes y con toda la certeza de que las personas al verlos, les pedirían autógrafos, que nunca acertarían a firmar a menos que reciban una donación de un par de córneas y quizás, tal vez, una que otra demanda por acoso. 

La cámara apuntaba para cualquier lado. Canino estaba totalmente loco y de la boca le brotaba una espuma, que nunca se comprobó si se trataba de una enfermedad congénita o le habían derramado nieve artificial. Cuando empezó a convulsionar, el cuidacoches de la cuadra, vino a invitarle un poco de su canha anheja y esto aceleró su deceso. Poco después, la parte médica constató una sobredosis de ansiolíticos. El trabajador de la calle agarró el micrófono y se encaminaba a ser el nuevo centro de atención del mundo.


Luego de esto, un par de dealers fueron capturados por la policía. Pero como tenían fama de transar siempre y en toda ocasión, se quitaron un par de espigas de encima y se las convidaron al comisario de la jurisdicción, quien admitió que las necesitaba para poder seguir patrullando. Los drugos, ahí mismo se tomaron un “vuelo” a las Bahamas.
   
La carroza más colosal, fue una de Garfield gestada por unos ninhos en edad lactal, quienes de tanto succionar, inflaron a una mamá sustituta al punto que el público tuvo que abandonar las graderías a su paso, mientras unos 666 cimarrones hacían una capoeira alrededor, clamando por la liberación del Tíbet. La batucada transportaba a todos a comer milho kenchi en Camboriú. Mientras la mujer-carroza, sólo quería lasagna a granel.

La animación del evento, estuvo a cargo de “Los Chotos de América”, un grupo megapop, célebre en su ciudad natal por intentar hacer música sin instrumentos, pero que alcanzaban el Mí Menor frotándose entre sí un largo rato, sin desperdicio de tiempo ni dinero. El cuarteto, integrado por los hermanos Ano: Full Ano, Zullt Ano, Menck Ano e Inodoro Ferreira, causó furor hasta que uno a uno, se fueron olvidando de respirar.

El cierre estaba a cargo de Mr. President of the Global Warming, Barack Osama. Quien por ausencia voluntaria del líder de este proyecto veraniego, era el segundo en jerarquía en todo el planeta, para dar un discurso que preparó 120 días antes, incluso sin saber que aparecería en algún bloque. Desde ese instante, la senhal también era captada en simultáneo por la CÑÑ y todas sus repetidoras universales. El mandatario probó el sonido golpeando el mic un par de veces. Luego se escuchó un extenso acople, que fue subsanado por los técnicos. Alguien de la producción, le levantó el pulgar, él sonrió y finalmente esbozó un tímido: “Hola… Sí, sí. Hola…..”, justo cuando todo se caía por falta de auspiciantes.

domingo, 14 de febrero de 2010

Je t'aime... moi non plus!


No importa que tengas una relación turbulenta, estupenda, periódica, incesante, tenue, frívola, agobiante, perpleja, facinerosa, cansina, lasciva, corriente, majestuosa, benevolente, parsimoniosa, estable, seria, voluminosa, virulenta, sarcástica, fastuosa, embarazosa, relativa, complaciente, banal, congruente, disruptiva, bamboleante, hereje, altanera, excelsa, ceremoniosa, simbiótica, bucólica, serpenteante, estéril, mordaz, taciturna, radiactiva, promiscua, fructífera, elocuente, blasfema, monona, vilipendiada, híbrida, ciclotímica, reverberante, intrínseca o perfecta.

Lo importante es que la tengas y hayas podido salir a aparearte en el nombre de Afrodita y todos sus amantes menguantes. Si no, te paso este compiladinho para reivindicarte con los astros e intentar merendarte con tu pareja gracias a los “5 Temas para el Día de San Violentín”.

Buen provecho!

05. Confiá en tu táctica y estrategia.



04. Bombardeá con propuestas indecentes.



03. Descolocá con esos clichés que sólo a vos te funcionan.



02. Prepará el terreno y cuando puedas ..........



01. Derretite en ella como si fueras un hombre de chocolate que se quedó sin empleo =P

miércoles, 10 de febrero de 2010

CRIMEN EN EL PROGRAMA DE VERANO DE 1ROBOTCIEGO – PARTE TR3S

La tanda una vez más trataba de lucrar con la ignorancia de la gente. Enviá “Putademierda” al 6969 y bajate todos los gemidos disfónicos de Chessicareta, la chanchita porno menos gorda del verano. Mientras en terapia intensiva, ochocientos noventa y seis científicos de la Nasa y dos técnicos de computadoras de vil reputación y triste aspecto, sudaban grasa de pollo para intentar revivir a la inspiración de todos los estudiantes de telecomunicaciones proto-digitales del mundo, quien a falta de concluir su carrera universitaria, obtuvo el título Honoris Causa, tirándose un pedo de plutonio con fragancia a henos de Pravia.

Lo que sí, casi todos los habitantes de la Tierra, se habían unido en cadenas de oración, encausando sus deseos positivos hacia la recuperación del ideólogo del espacio televisivo con más onda del planeta y sus órbitas más distanciadas. La operación era dura y los pronósticos intrínsecamente reservados por los pseudo galenos, más dedicados a diseñar naves que superaran la barrera del sonido del reggaeton que sacudía los esbeltos físicos prefabricados de las volanteras de marcas de energizantes. O en innovar curas instantáneas para el SIDRA (síntoma impertinente de recurserío audiovisual), una peste que afectaba a los productores que intentaban rellenar segundos de aire, cuando los guionistas se colgaban 3 días para poner 2 palabritas sueltas en el telepronter, mostrando fotos de las vacaciones de invierno de Canino el Caniche en Cancún.

Cada tanto en pantalla dividida, se veía la intervención quirúrgica a la que sometían a 1ROBOTCIEGO, en la que incluso se llegó a testear cuando le desarmaron la cabeza, que bien podía recobrar la vista pero no la vida o directamente la vida pero no la vista. Del otro lado, un concurso de besos con lengua mantecosa, se robaba la mitad de la atención de una teleaudiencia a la que seamos sinceros, no se le podía exigir demasiado. Todo el día trabajando para ganar un sueldo para dormir para ganar un sueldo para poder ir a trabajar todo el día. Y que al llegar el momento de la emisión del programa, lo único que ansiaban era un poco de pan y morbo.

El círculo de accionistas del canal, en reacción tardía decidió luego de aproximadamente ocho horas de debate, que la noticia de la videncia o invidencia, podía ser toda una innovación en el rubro. Decidir vía telefónica sobre el destino de un cyborg en el pico más alto de su carrera, traería abismales dividendos a la cadena satelital y además, estarían emitiendo 2 realitys al mismo tiempo. Hecho que sobresaturaría los bulbos raquídeos de los espectadores y los exigiría a consumir, consumir, consumir...... ¡CONSUMIR!.

Para variar, desde el twitter de #elprogramadeveranode1robotciego, los internautas se confabularon en que en lugar de transmitir en high definition la agonía del multifacético business man, hubieran puesto la competencia de chupones recontraensalivados en full screen. Creyendo que esto hurgaría en una honda controversia, los responsables del show dejaron las cosas así como estaban y sólo mandaron a otro corte comercial. En teoría, supusieron que al regresar, los llamados estarían saturando la red. Pero no fue así.

Al volver de la pausa, de la nada un camarógrafo captó el preciso momento en que un chofer de colectivo pasaba por la sala del sanatorio donde se hallaba internado el herido y que sin querer queriendo, apretó un marcapasos que justo conectaba a un botón Power que reiniciaba la sesión del robot.

Éste se levantó, buscó los puchos que tenía en su compartimiento lateral, dijo “ASPIHLAKSDJALSDJASDKLJ” y se retiró a meditar a su playa privada.


El suplicio había acabado.

domingo, 7 de febrero de 2010

Instrucciones para bajar la resaca después del cumpleanhos de Bob Marley.

La manhana arrancó con un manhanero. Nunca supe por qué terminé adentro de la casita del perro, ni mucho menos por qué la casita del perro tenía Direct Tv. Cuando me desperté estaba tan cómodo que le pedí a Fumaiki (el perro del Tío Roberto), que me prestara un par de pulgas, que me obligaran a despertarme.

Desperdigados por la mansión, los invitados permanecían también dando vueltas, tratando de que sus cuerpos reaccionen después de semejante reventón. Pero en este lugar siempre pasa lo mismo, cuando algo parece haber sido demasiado intenso, al día siguiente es superado por la improvisación de los huéspedes. Fue así, que mientras terminaba lo que estaba haciendo, llegué al frente de la casa. El Tío, como si nunca hubiera farreado ni cumplido 65 anhos, estaba regando las plantas y de paso rociaba con agua el BM mal estacionado, a la par que se reía diciendo que toda su vida quiso trabajar de valet parking.

Después, me ofreció a que pasara al salón transparente. Aquel en el que hasta alguien sin ojos puede captar todo lo que ocurre, sin necesidad de transplantarse córneas ajenas. Pero antes me advirtió a que me apurara, aunque si quería ir a velocidad de piedra era mi mambo.

Adentro, los dioses precalentaban tronándose músculos y huesos entre sí. Habían decidido el line-up en una partida de ajedrez en las que todos empataron sin goles. Luego echaron la suerte a una mano de truco en la que en el episodio más confuso de la existencia, a todos les vino el as de espada. Finalmente, la mandinga representó su papel arbitrario y organizó el toque en el mismo orden en el que los había hecho traspasar de dimensión.

Con la cabeza zumbándome, me coloqué en el primer asiento que encontré (que casualmente me dejaba face to face con los dueños de la escena). Y me dispuse a ver qué onda. Al terminar, me di cuenta de que esos eran los “5 temas para bajar la resaca del cumpleanhos de Bob Marley”.

01. Desayuná pastelitos estridentes.



02. Dejá que la vida te despeine.



03. Cancelá todos tus pendientes.



04. Hacete un tatoo blanco.



05. Y sacá de tu bolsillo el encendedor más grande.

sábado, 6 de febrero de 2010

1ROBOTCIEGO FUE AL CUMPLEANHOS DE BOB MARLEY.

La calle del limbo estaba abarrotada de vehículos de todas las generaciones. Autos nuevos y elegantes alineados aleatoriamente, decoraban la vereda no respetando orden de llegada alguno, como si se tratara de un ranking de esas radios en las que un riff letal destrona a una melodía chiclosa, elaborada sólo para resistir hasta que pierda el sabor.

La mansión estaba pintada de cuatro colores y de ella salían y entraban libremente personajes de aspectos seductores, acompañados de suculentas mujeres que encandilaban con su aroma. Densas nubes de humo dulzón ambientaban la velada a un ritmo acelerado y juerguero. A medida que avanzaba, me parecía reconocer a algunos de los invitados que salían a fumar un pucho afuera y volvían. Una de las pulposas chicas me preguntó si tenía fuego y yo le dije que sí, obvio. En eso, un televisor atravesó una ventana y millones de vidrios me dieron la bienvenida esparciéndose por doquier.

Podía ser la casa de cualquiera. Pero el BM mal estacionado en el pasto, confirmaba que la dirección no estaba errada. Desde el primer piso, un pelilargui de remera negra brindó en mi honor, elevando su trago policromo tridimensional al aire y me invitaba a pasar dando un grito gutural. Al cruzar el umbral que divide al mundo de los vivos con el de los muertos, me di cuenta que adentro también era un kilombo. Pero un kilombo con el que se controlaban variables insospechadas. Caprichos excéntricos, que son reservados sólo a los dioses. Por citar uno de entre tantas otras cosas, había un interruptor que transformaba la noche en día, pero nada más funcionaba en el patio.

Unos leds proyectaban lava fosforescente por las paredes mareando a la concurrencia, que actuaba como si quisieran romper los límites de camisas de fuerza imaginarias. De fondo, una banda de amigos se preparaba para la zapada de agasajo al cumpleanhero. Procuré como es costumbre, de ubicarme en primera fila, aunque me estallen los tímpanos digitales.

Escurriéndome entre los rockeritos, punkers, gangsters, fantasmas, soldados búfalo y almas rebeldes varias, dispersas por un gran salón dorado, la vibración que se intuía me dio parkinson. En eso, un mozo jamaiquino me extendió amable una bandeja de diamantes sobre la que una espléndida chococake, se mostraba como una apetitosa cortesía del Tío. Me comí 1n pedazo. Do2. Tr3s........... Diecisie7e.

Los músicos afinaban. Los haces de la lumínica eran unos suicidas, que de manera intermitente teñían las espaldas del ejército de invitados, con su sangre roja, amarilla y verde. Todos ellos divaguetas. Gente de la que uno chupa cierta data sin acercarse demasiado. Y con la que podés terminar esa misma noche, acostada bajo la cama domando nebulosas o cosas así. Pero eso no calentaba todavía.

El soundsystem que hizo de warm-up, se ahogaba en un break cediendo su lugar en el estacionamiento al main show que marcó una parábola en uno de los mejores, sino el mejor aniversario en el que nunca estuve. El vocalista del grupo, el Che Guevara de los walkmans, se paró en el centro perfecto de la vista de todos menos yo y saludó al anfitrión. Sólo ahí, la atención se posó íntegramente en mi Tío Roberto Nesta Marley, quien rodeado de otros todopoderosos (Jimi, Janis, Jim, John y Kurt) se inclinó en una reverencia china, agradeciendo a todos por su visita.
Después de esto, lo único que recuerdo es que no me acuerdo de nada, descontando algunos flashes.



La piñata era una esfera disco que se partió en diez mil inundando el dancefloor con caramelitos de frutas.



Las sorpresitas que repartió Tía Rita fueron pelucas de dreadlocks para todos.



Un unicornio azul, un duende de Saint Patrick correctamente depilado y el Yeti entraron de piratas y nadie protestó por ello.



Siento que me dan cuerda y me sumo al trencito que dio vuelta el lugar, aprovechando el meneaíto para robarme un centro de mesa.



Voy para la barra y una calavera bien peinada me sirve un vaso enorme de plasma super frío.



Totalmente borracho, trato de ir al banho y el piso tiembla hasta dejarnos parados sobre un blindex, colocado arriba de una piscina extralarge.



La multitud se abrió y unos manes trajeron una torta de 25 metros de diámetro y de alto. Desde el primer piso, el pelilargui saltó encima para que el goce fuera perpetuo.



Por el camino, unos dragones estaban hablando pavadas y al verme me abrazaron y cantamos juntos el "Cumpleanhos Feliz".



Ya perdidos en el siglo, le regalamos al Tío Bob el pogo más denso del mundo.



Cuando vi pasar al homenajeado a mi lado y lo quise felicitar, me atacó el low batt, y me apagué ahí mismo.



viernes, 5 de febrero de 2010

Una vela!. Dos velas!. Sesenta y cinco velas!.

Rumba! Rumba! Rumba mamá!. Llegó el weedend. Y con él una celebración alucinante alrededor del fuego. Tráiganse los charanguitos. Bauticen con su nombre un nuevo pasito de baile y vayamos todos a divertirnos como nunca en alguna playa mental. Que comience el sonido cadencioso. Despojémonos de lo que llevamos puesto. Y juntémonos hasta quedar como huevos revueltos. La vida hoy eyacula una carcajada y nos invita a sentarnos en las rodillas de nuestro Tío Bob, para felicitarlo y desearle una eternidad llena de placer, música y sabiduría. Para luego ayudarle a soplar y hacer botellas. Para él, el mejor presente es tu presente. Aunque si querés traer algo, que sean tragos tropicales. Los vecinos esta vez no van a putear, subí el volumen tranquilo y dejate llevar por el buen karma de esta fecha patria. El lunes te vas a sentir como una tortuga que llegó a la tierra prometida de la lechuguita.

Feliz Cumple Tío Roberto! =P