miércoles, 4 de enero de 2017

9 COSAS QUE ME PASARON DESPUÉS DE ESCUCHAR "PET CITY", EL NUEVO LP DE EEEKS.



1- Il novo 60s: De entrada, el tema es un submarino amarillo nodrizo (?) que emprende un viaje hacia el knock out instantáneo, esquivando todo tipo de dudas. Una manifestación digital de que ese bardo mental musical creado en los 60s nunca se fue, sino que andaba de parranda… El hecho de saber que en cualquier momento puede disfrutarse de esta gema en vivo, le da al cuerpo un pirí intensifies. El clímax llega de la mano de esa línea que remite al “Dancing Queen” de Abba. 


2- Ringo Teenage Dreams: Esta versión más limpia que la que dio vueltas en la internet hace unos meses, dan ganas de salir a bailar haciendo pasos tontos, equivocándose a propósito… Y cerrar los párpados hasta que el mundo se vuelva todo blanco y negro. Si los MGMTs fueran paraguayos sí o sí los llevarían de gira por el universo. La alegría in crescendo que transmite en la última parte el pianito es tal, que no vas a creer que no tenemos mar, man…


3- Feel awakens: Se te mete por los poros. Una canción de energía asfixiante, donde la voz de Ana brilla reclamando al viento algún futuro proyecto solista, con soniditos de calculadoras remixados por Siri (?). Precisa y preciosa, antes de que te des cuenta, decís: ¿Ya terminó?.


4- Let me be your pet: Es ideal para salir a “palmear” un sábado a la mañana “like a Boss”, con el boombox apoyado al hombro o patinando descalzo sobre el asfalto bien caliente. O todojunto. Quizás estemos frente a la nueva melodía más pegadiza de la banda. Su aroma vintage te reconecta con todas esas sensaciones que (a lo mejor) experimentaron tus viejos cuando estaban tratando de convertirse en tus viejos. Su psicodélico niahismo sobre el final, es capaz de mandarte al carajo para siempre


5- Get sleep: Si así se lo propusiera, podría lograr que te duermas literalmente… A menos que la planteemos como el soundtrack perdido de uno de esos bailes donde se eligen al Prom King y la Prom Queen, que veíamos en las películas... Cual barrabrava melancólico, Aaron emerge celestial en un: “Oh oh oh oooh”, para terminar deslizando suaves sollozos sobre probablemente, una de las baladas más tristes de todos los tiempos.


6- Holy warbles: Es un registro con la personalidad tan madura como para pasar (si nadie te avisa antes) por un lado B de cualquier otra banda del rubro. ¿Pink Floyd?. ¿The Flaming Lips?. ¿T-Rex?. La cantidad de capas que le van sumando encima resulta en un caldo de emociones, que se superponen en un extraño pogo imaginario.


7- Party motel: Se me antojó la idea de que si el payaso Triki-Traka conocía a Mike Patton por esas casualidades de los agujeros negros y demás, podrían cantarla juntos de fino, dentro de su repertorio. Hay un cumpleaños muy feliz aquí adentro. Un baby shower hipster. Un bar mitzvah junkie (?). Una exaltación solapada del arte de sobrevivir.


8- Moon room: Y siguiendo con las comparaciones o asociaciones libres de ideas, ésta hubiera sido música para ambientar los últimos días de Kurt Cobain o atardeceres en Sanber con tu amor de este verano, en caso de que cuentes con uno a mano. Una mescolanza de no saber si está todo bien o está todo mal, que en cassette debe sonar una locura.


9- Pet city: Es la reencarnación del espíritu adolescente de John Lennon en 5 pibes que tomaron AsunZión como su laboratorio liverpoolesco. Como último track, consagra a Eeeks como el futuro hecho presente del rockNa o al menos: un elegante punto de quiebre. Un sable láser que corta totalmente con los estilos con estilo. Y que te deja pensando, seas músico o no, en: ¿Qué más lo que será que va a venir después de esto?. Number nine… number nine… number nine…



arte de tapa: @regirivas
foto: @albie89

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